Cuando Romeo tenia unos 5 años, no gustaba de las demostraciones de cariño, abrazos besos, palabras, en fin, le eran fastidiosas y yo me la pasaba el día entero diciéndole que lo amaba, el respondía si, si, siii.
Un día lo tome, lo puse frente a mi y le dije mirándolo a los ojos con voz fuerte, "hijo te amo con todo mi corazón y mi alma", el respondió "que es alma", y la verdad no recuerdo exactamente la expliación que le di, pero lo deje conforme, el punto es que después de un par de días le dije como siempre, hijo te amo muchisimo y el respondió muy compuesto y frío " si yo también te amo, con el corazón, mi cabeza, mi mente, mi cara y todo lo demás", fue grandioso.
Ahora a sus 12 años es muy cariñoso y demostrativo de todos sus estados de animo.
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